Ganadores Premio Presidente de la República 2016

Música Popular:  –        Cecilia Pantoja:

Cecilia representa uno de los fenómenos más atípicos y sorprendentes de la música popular chilena. Aunque irrumpe como solista en pleno fulgor de la Nueva Ola, alzándose hacia mediados de los años 1960 como la mayor estrella juvenil de la época, su estilo y repertorio no responden a cabalidad al molde del movimiento. Mientras los pares de su generación se limitaban a doblar las canciones de éxito en Estados Unidos o, cuanto más, a proponer un pop ligero y elemental, Cecilia adquirió personalidad propia con un catálogo diverso de canciones que en gran parte bebían de la tradición musical latina y europea.

 

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Bolero, tango italiano, mambo, chachachá y rock’n roll fueron algunos de los estilos con que fue construyendo una identidad musical que no tuvo parangón ni descendencia. Como lo constató a tiempo su productor musical y por entonces director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles, Cecilia fue única entre los músicos de su generación. De ahí el nombre de su segundo longplay solista, La incomparable (1965), título que en adelante se metió en el mote artístico con que se haría conocida entre las masas.

 

Mostrando Cecilia (Víctor Ulloa).jpg

 

Primeros grupos

Cecilia se inicia en el canto a fines de los años 1950 en Los de Tomé, cuarteto melódico formado originalmente por tres hermanos de apellido González y cuyo nombre tributa a la ciudad de origen de sus integrantes. Tras la grabación de un primer y único disco sencillo para el sello RCA, a comienzos de la década de los ’60 el grupo se disuelve, y su voz principal se lanza en solitario junto a un grupo de apoyo vocal que bautiza Los Singers. Con ellos llega en 1962 a los estudios Odeón para grabar su primer trabajo solista, un disco single que, al sumar sus dos caras, combina lo que ya entonces, en pleno despegue de la Nueva Ola, parece irreconciliable: tango italiano (“Uno de tantos”) y rock’n roll interpretado en idioma nativo (“I wannalive”).

Fueron estos los cimientos de la primera gran revuelta de masas generada en Chile en torno a una cantante juvenil. Un par de años después de su debut solista, impulsada por canciones italianas como “Tango de las rosas” (1963), “Aleluya” (1964) y “Baño de mar a medianoche” (1964), Cecilia cobraba una popularidad hasta entonces insospechada para una cantante juvenil. A su manera, el fenómeno de Cecilia fue en Chile similar al que en paralelo provocaron los Beatles en Inglaterra y Estados Unidos. En los años de su reinado (1963-1965), fue ella quien lideró las listas de ventas y popularidad de la prensa y la radio; sus fans se agolpaban por multitudes en las radios, teatros y estadios donde se celebraban sus conciertos; y su nombre encabezó varias de las principales giras organizadas por el país en aquellos años.

Carisma y polémica en vivo

Su influencia trascendió a la música y su industria local. Con un despliegue escénico como nunca antes se había visto en el país, desfachatado y provocativo, y un catálogo de cruzaba géneros musicales, Cecilia se convertiría en un símbolo de emancipación sexual. Tal como ocurrió en otras latitudes con Elvis Presley y Sandro, la juventud chilena de la época tuvo al frente un modelo que transgredía modales, convenciones y costumbres. Una prueba de ello está en su participación de 1965 en el Festival de la Canción de Viña del Mar. Compitiendo con la canción «Como una ola», de la chilena María Angélica Ramírez,1 la cantante se trenzó en una aguda polémica con las autoridades edilicias de la época al contravenir la recomendación de no interpretar su característico beso de taquito, gesto escénico inspirado en la técnica futbolística y considerado por entonces inapropiado para ser ejecutado por una señorita como ella. A esta trasgresión se sumó una polémica: pese a ganar la competencia, su actuación final en esa versión del festival se realizó entre abucheo de un sector del público que reprobó la decisión del jurado. Lejos de amilanarse, la cantante de Tomé respondió con muecas, gestos burlones y uno que otro beso de taquito.

No es posible explicar el fenómeno de Cecilia sin atender a la influencia que ejerció en ella su primer productor musical y por entonces director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles. A diferencia de otros productores de la época, Nouzeilles no comulgaba con el facilismo de la Nueva Ola. Su formación musical era tan amplia como para sumar producciones de músicos disímiles, como Lucho Gatica, Violeta Parra y Los Huasos Quincheros. Las grabaciones de Cecilia que llevan la firma de Nouzeilles fueron en definitiva las más trascendentes de su carrera, y se caracterizaron por ricas orquestaciones que arreglaron directores de planta de la Odeón como Luis Barragán y Valentín Trujillo.

Resulta sintomático que el comienzo del declive artístico de Cecilia haya coincidido con su alejamiento de la Odeón. Inquieta por la progresiva pérdida de popularidad que desde la segunda mitad de la década experimentó a manos de nuevos ídolos juveniles, entre ellos José Alfredo Fuentes, en 1968 decide mudarse al sello CBS/Philips y comenzar a grabar temas que le dieran un perfil más adulto e internacional a su carrera. Así fue como a contar de ese año y hasta 1970 propuso versiones progresivas para temas de Violeta Parra («Gracias a la vida») y Víctor Jara («Plegaria a un labrador»). Pero sin lugar a dudas que el registro más trascendente de este período fue «Compromiso», una balada de acento rockero que tres décadas después sería rescatada por Javiera y Los Imposibles. En su momento, sin embargo, el éxito de este experimento estilístico fue insatisfactorio, y sus resultados llevaron a la cantante a probar suerte con todos los medios que tuvo a su alcance.Tras editar un primer y único LP para CBS/Philips, Gracias a la vida (1970), intentó sin suerte iniciar una carrera en México y a la vuelta, en pleno gobierno de la Unidad Popular, fundó su propio sello discográfico, Chía Producciones, para el que grabó algunos pocos temas de corte melancólico y romántico que tuvieron escasa difusión. Fue éste el último intento importante por recuperar la gloria perdida.

Leyenda bohemia

El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 la sorprende cantando en boites y centros nocturnos de la capital, y desde entonces, aquellos escenarios se convertirán en un refugio para su supervivencia artística. A diferencia de otros cantantes de su generación, la exreina de la Nueva Ola permanecerá al margen de los circuitos oficiales y masivos de difusión. En los subterráneos de la deprimida bohemia nacional, Cecilia comenzará a alzarse en leyenda de una nueva generación que comenzará a valorarla como figura de culto e ícono gay.

La primera señal al respecto la entrega el director teatral Vicente Ruiz, quien en 1984 utiliza canciones de Cecilia para musicalizar una versión de la obra Hipólito, que se montó en el teatro El Trolley. La interpretación de las canciones está confiadas a un grupo conformado por Javiera Parra, su hermano Ángel Parra (guitarra), Rodrigo Alvarado (guitarra), Silvio Paredes (bajo) y Sebastián Levine (batería), la base de Primeros Auxilios. ¿Qué conexión vio Vicente Ruiz entre Cecilia y una tragedia griega? «Ella ―declaró en diciembre de 1984 al suplemento Wikén del diario El Mercurio― es como alguien majestuoso que desapareció en la oscuridad del anonimato por una posible autodestrucción. Todas sus canciones son de amor; pero de un amor fatal, imposible de concretar. Ella es una mujer que se automarginó».

Aunque el montaje de Hipólito tuvo una repercusión muy marginal, fue el punto de partida para que Cecilia fuese revalorada entre nuevas generaciones. Once años después, Javiera y Los Imposibles incluirían una versión de «Compromiso» en su disco debut de 1995, la cual encontraría eco en las radios locales, contribuyendo al renacimiento de Cecilia.

Del resto se encargaron Vicente Ruiz, quien el mismo año patrocinó una serie de conciertos de la antigua reina de la Nueva Ola (uno de ellos con un lleno total en el Teatro Caupolicán), y su ex director artístico, Rubén Nouzeilles, que lanzó dos discos compilados en formato digital, La incomparable (1995) y Un día te diré (1997), cuyas ventas sumaron más de 100 mil unidades, delatando el arraigo popular de sus canciones.

En el mismo período, una obra de teatro sobre la vida de Cecilia que tocaba el tema del alcoholismo y la homosexualidad alimentará el mito sobre su figura. A éste contribuirá la biografía no autorizada Cecilia. La vida en llamas (2002, Planeta), de Cristóbal Peña. Tras permanecer un mes a la venta, el libro fue requisado por orden de un tribunal del crimen capitalino, que usó el texto como medio de prueba para evaluar posibles injurias con publicidad acusadas por la propia autora en una demanda. Un año y medio después, el caso fue cerrado sin que el tribunal se pronunciara sobre el fondo de la demanda.

Pese al impacto y adoración que sigue provocando en un público diverso, Cecilia Pantoja Levi ―como todos los cantantes de su generación― se ha limitado a administrar su patrimonio musical de los años 1960.

Discografía

  • 1964: Cecilia
  • 1965: Cecilia, la incomparable.
  • 1968: Estamos solas, guitarra.
  • 1970: ‘Gracias a la vida’.-

Música Clásica o Selecta

  • Luis Alberto Latorre:

Pianista y músico chileno. Realiza sus estudios en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile bajo la cátedra de profesores como Inés Santander, Margarita Herrera, Cirilo Vila, Federico Heinlein, etc.; posteriormente continúa sus estudios en la Universidad de Indiana, Bloomington, Estados Unidos con el profesor Alfonso Montecino. Ha participado en muchas ocasiones como solista frente a las orquestas sinfónicas del país y del extranjero y ha realizado innumerables recitales de piano como también conciertos de música de cámara. En 1981 obtiene el Primer Lugar en el Concurso Latinoamericano de Piano Teresa Carreño, Caracas, Venezuela.

En 1990 integra la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile siendo éste un espacio universitario de gran trascendencia para su formación musical como es el aprendizaje desde una unidad al interior de un tejido o trama comunitario.

Posteriormente se define cada vez más en una poética contemporánea donde la cercanía y el trabajo con el compositor se refleja en una serie de conciertos y grabaciones de música nacional como europea, cabe destacar por ej. El Libro-CD de El Sonido de la Escritura a cargo de la Compañía Pilcomayo; el CD de Registros inéditos de ArnoldSchoenberg y Cirilo Vila; el Álbum para el Músico Contemporáneo de los compositores chilenos Ricardo Silva y Christian Donoso y la participación en el Festival de Música Contemporánea que realiza el compositor chileno Alejandro Guarello en la Pontificia Universidad Católica de Chile desde hace ya varios años.

En el año 2000 recibe una distinción por parte de la Sociedad de Compositores de Chile como reconocimiento a su trabajo en el estudio y ejecución de la música chilena.

En Marzo del 2008 es invitado a Torino, Italia para realizar dos recitales con sonatas de Beethoven en la Temporada de Conciertos del Policontri en Torino.

A mediados del año 2008 es invitado a integrar el Consejo Nacional de la Música del Consejo de la Cultura y las Artes que depende del Ministerio de Cultura de Chile como representante de los Músicos Intérpretes de Chile.

En Diciembre se le otorga el Premio del Círculo de Críticos del Arte en mención Música del año 2012 por sus interpretaciones sobresalientes del Concierto de Prokofiev y Letelier.

En Octubre del 2014 junto a Adolfo Flores crea el Concurso de Piano Radio Beethoven para jóvenes pianistas chilenos (hasta 16 años) como parte de su proyección pedagógica y visión cultural de nuestros tiempos.

Desde el año 2014 es Presidente del Jurado el Concurso de Piano Radio Beethoven. Importante certamen de impulso y estímulo para jóvenes pianistas chilenos divididos en dos niveles de edad: uno hasta los 13 años y el otro hasta los 16 años.

El año 2015 participa en la Temporada de Grandes Pianistas del Teatro Municipal de Santiago. El mismo año junto al Ensamble Filarmónico graba música de cámara de Enrique Soro. En agosto del 2015 interpreta la obra integral para piano de ArnoldSchoenberg.

En abril del 2015 recibe el premio Domingo Santa Cruz de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Chile.

Música de Raíz Folklórica

–        Nano Acevedo:

Cantor, autor, compositor y escritor, Nano Acevedo es un artista chileno que en 52 años de trayectoria ha desarrollado una carrera múltiple y comprometida tanto con el oficio del canto popular como con el compromiso social del que siempre ha hecho gala en su trabajo artístico.

Como creador musical su repertorio es prolífico. Ha grabado dieciséis discos desde 1980 a la fecha y ha compuesto novecientas canciones de música popular, música de raíz folklórica y música infantil, interpretadas por sí mismo como por los más diversos cantantes y conjuntos chilenos.

Alrededor de cien artistas han recreado sus composiciones, en una nómina llamativa por lo transversal en cuanto a géneros musicales, con nombres como los de los históricos Arturo Gatica, Los Huasos Quincheros, Los Diamantes del Sol e Illapu; cantantes melódicos de la era de la Nueva Ola en adelante como Fernando Montes, Fresia Soto, Luz Eliana, Patty Chávez, María Inés Naveillán, Lu Rivera, Patricio Renán, Osvaldo Díaz, Roberto Viking Valdés y Patricia Maldonado; músicos ligados al movimiento del Canto Nuevo de los años ’70 y ’80 como Capri, Natacha Jorquera, Isabel Aldunate, Chamal, Aymará, Santiago del Nuevo Extremo y Chilhué; conjuntos de música chilota como Llauquil de Quellón, grupos de música para niños como Acuarela y exponentes diversos de raíz folclórica como Titín Molina, la Estudiantina de la Chimba, Voces del Trumao, Los Cantores del Sur, Los Surcadores del Viento, Newen, Mario Rojas, Santiago Cuatro, Fernando Jiménez, Los Huasos Hidalgos y Newen.

En paralelo Nano Acevedo ha representado a Chile en certámenes musicales internacional como el Festival de la Organización de Televisión Iberoamericana (OTI) y ha obtenido primeros lugares en los más importantes festivales chilenos: entre ellos el Festival de la Canción de Viña del Mar, el Festival del Huaso de Olmué y el Festival de la Patagonia (Punta Arenas). Del mismo modo ha sido jurado del Concurso Luis Advis y de los citados festivales de Viña del Mar, Olmué, de la Vendimia y de la Patagonia entre otros. También ha trabajado en televisión, donde fue parte de la producción musical del segmento “Clan infantil” del programa “Sábados gigantes” de Canal 13 (19893) y del programa musical “Chilenazo” conducido por el animador Jorge Rencoret en Teleonce (1984).

Como escritor, Nano Acevedo ha incursionado en la poesía, el cuento, la crónica y el registro musical en un catálogo de ocho libros a la fecha. Como gestor, en tanto, es fundador de organizaciones de artistas, sindicatos, sellos discográficos, programas de radio, revistas y en especial escenarios para la difusión del arte y la música chilena. El más histórico de esos espacios escénicos es la Peña Folklórica Doña Javiera (1975), más conocida como Peña Javiera y reconocida como el primer lugar de resistencia cultural contra la dictadura militar iniciada en 1973. Nano Acevedo es presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Música de Chile (Sitmuch), miembro titular de la Federación Internacional de Músicos (FIM), y como tal es creador y productor de la Cumbre de los Cantores, concurso de canciones del canto popular que ha convocado a más de 800 autores y compositores de todo el país en sus tres versiones realizadas hasta la fecha.

El músico es también socio fundador y Socio Benemérito de la  Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), entidad en la que ha ocupado los cargos de secretario general y segundo vicepresidente. Ha sido vicepresidente de la Coalición Chilena por la Diversidad Cultural, coordinador del Grupo Regional de Músicos de América Latina, el Caribe y las Antillas (GRM-FIM) y candidato a diputado por el distrito de Recoleta e Independencia (1993). Ha sido nominado al Premio Altazor en cinco oportunidades y premiado con la Beca del Consejo del Libro y el Fondo para el Fomento de la Música dependientes del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Entre los diversos reconocimientos ha recibido en virtud de su trayectoria se encuentran también la distinción de Vecino Ilustre de la Municipalidad de Ñuñoa (2009), el diploma de honor de la SCD y la distinción de la Escuela Moderna de Música por su trayectoria. 

Discografía 

–          Viaje al corazón de la patria (1980, Alerce)

–          Peatón, diga No (1990, producción independiente).

–          El canto popular de Chile (1987/1988, Cantoral). Dos volúmenes.

–          Cantata Mapuches y Huilliches (1995, Cantoral)

–          Neruda romántico (1996, Cantoral). Cuatro volúmenes.

–          Canciones prohibidas del ‘73 (1997, Cantoral).

–          Para festejarme (1997, Cantoral).

–          Para despedir al sol (1997, Cantoral).

–          La palabra de Azul me baila entre los labios (1997, Cantoral).

–          Arde en tierno hielo (1997, Cantoral).

–          Soldado de tu rebelión (1997, Cantoral).

–          Voy a nacerme (1998, Cantoral).

–          Guitarra amante (2004, Cantoral).

–          Nueva Canción Chilena, orígenes y misterios (1999, Cantoral).

–          Nueva Canción Chilena, poeta cantando (2001, Cantoral).

–          Nada fácil – 40 años de música (2004, Cantoral). Antología.

–          Conocer y aprender a bailar danzas folklóricas de Chile (2008, Cantoral). DVD.

–          Medio siglo de canciones chilenas (2013, Cantoral). Dos volúmenes, antología de 42 canciones en versiones de diversos intérpretes (1971-2012)

Edición Musical 

  • Colectivo “La Vitrola” 

La Vitrola es un colectivo chileno dedicado a la documentación y difusión de videoclips en vivo y unplugged, en una toma y sin cortes, de músicos nacionales tocando en lugares que no sean un clásico escenario.

Somos un colectivo audiovisual que comenzó como un trabajo para la universidad, pero que trascendió la academia y se convirtió en un proyecto serio, que desde 2009 hasta la actualidad, ha registrado a más de 300 artistas y grabado más de 700 videos. En éstos, los músicos aparecen tocando sus canciones en formato completamente acústico en una toma sin cortes. En nuestras redes sociales poseemos 30.000 fans, 32.000 subcriptores a nuestro canal de YouTube y más de 10 millones de visualizaciones de nuestros videos.

Proponemos volver a lo básico y registrar “la música en un momento”, y difundirla mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información (redes sociales de Internet), herramientas fundamentales para el trabajo que desarrollamos.

Hasta la fecha, hemos registrado a músicos como Pedropiedra, Javiera Mena, Dënver, Cadenasso, Fakuta, Pilar Díaz, Dadalú, Manuel García, Prehistöricos, Drakos, Francisco González, entre cientos de otros. Durante estos años hemos viajados desde la IV región hasta la X región a registrar músicos de la zona, y participamos en encuentros musicales tales como MUSTACH (MusicStartups de Chile) y Pulsar 2011-2012.

Hemos estado en diversos canales de televisión como ARTV y TVN. Actualmente, estamos estrenando nuestra última temporada en el canal 13C.

Somos una plataforma de difusión, creatividad, inspiración y gestión hecha a mucho esfuerzo.

Hoy en día la cantidad de músicos alternativos o independientes es incontable, y todos ellos con un profesionalismo y calidad digno del reconocimiento público. Internet, por otra parte, es la “herramienta” y el “soporte” de la comunicación y difusión con mayor globalidad y oportunidades en el mundo entero.

La Vitrola se presenta como un puente necesario entre los artistas y el público.

Hemos sido capaces de mostrar músicos de larga o corta trayectoria en su formato más puro; lo que los relaciona constantemente con el ideal de las artes, que es su ejecución limpia y lejos de los escenarios.

Nos consideramos una ventana para expresar a través de la cinematografía, la belleza visual y acústica, un fenómeno inagotable como es la música. Es el arte en un momento. 

Producción Musical Fonográfica 

Quemasucabeza

Una década y media de trayectoria en la escena independiente, tiene el sello de música chilena Quemasucabeza. Un proyecto creado por músicos el año 1998 con el propósito de editar las producciones musicales de su propia banda Congelador y hoy dirigido por uno de sus creadores, Rodrigo Santis. El reconocimiento nacional y la inserción a nivel internacional del sello, surgen a través de la incorporación de grupos y solistas de la escena independiente, que lo llevan a grandes y prestigiosos escenarios de América y Europa. Hoy Quemasucabeza marca tendencia con estrategias de distribución musical, permitiendo descargas gratuitas por tiempo limitado y marcando la diferencia con el vinilo como el formato distintivo de la discográfica desde 2010. Su catálogo cuenta con músicos reconocidos a nivel nacional e internacional, como Pedropiedra, Gepe, Caravana, Felicia Morales, Congelador, Fakuta, Protistas, Ases Falsos, Diosque y Coiffeur. Y de su “sello hermano” Arca Discos, cuenta con Dorian, FrannyGlass y Soledad Vélez, con el claro objetivo de generar una interacción iberoamericana. Quemasucabeza es además productor del Festival Neutral, junto a sus versiones de invierno y las ediciones realizadas en Argentina, México y España, evento que se ha transformado con el paso del tiempo en un importante escenario de la música independiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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